Adrián Haidukowski: 10 años de Jam de Escritura

Hace 10 años en Argentina nació la Jam de Escritura. Su creador, Adrián Haidukowski, lo celebra estos días en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires con un elenco de escritores y músicos en vivo.

Aprovechamos para entrevistarle desde Escritura en Vivo y celebrar con él el nacimiento y desarrollo de este formato de creación literaria en directo.

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Jam de Escritura en la FIL 2017

La ‘Jam de Escritura’  ya cumple 10 años. ¿Cómo se te ocurrió la idea? ¿Cómo ha evolucionado desde entonces?

La idea fue madurando por diferentes motivos. Primero, en las lecturas los escritores no siempre le hacían honor al texto que habían escrito; me molestaba como leían algunos autores, y me incluyo. Pensé, ¿por qué en vez de leer no podrían escribir en vivo?. Luego se asoció la idea de autor recluido y en soledad, y pensé por qué un autor no puede tener el centro de un espectáculo. Llegué a la conclusión de que el texto en su primera escritura, a veces suele ser un poco más desordenado, pero es al mismo tiempo, rico, atractivo, peligroso. De ahí surgió pensar cómo podría un autor improvisar en vivo.   

Hoy la Jam en Argentina congrega a muchísima gente y es un evento respetado y considerado. Pero, ¿cómo fueron los inicios?

El primer jam se hizo en un bar llamado La Sede, en el barrio de Palermo. Fueron 17 personas. Tuve que mentirle a José María Brindisi, el primer escritor, diciéndole que en verdad era el segundo, que el Jam ya se había hecho. Le tuve que decir eso para que aceptara participar. Esa noche todos salieron alucinados por el concepto y por lo creado en vivo. Para la próxima fecha el boca en boca hizo lo suyo. Un mes después, cuando escribía Martín Kohan, me enteré que estaban entre el público (esta vez unas 40 personas) el Director General de Mondadori Argentina: Pablo Avelluto (hoy ministro de cultura de la Nación) . Y Luis Diego Fernandez también de Mondadori y hoy un gran filósofo. Habían llegado por recomendación y quedaron conmovidos. Cuando terminó el show me dijeron que cuente con ellos para hacer crecer el evento, que iban a apoyar como pudiesen. Y puse todo lo que ellos me daban en hacer que el público, además de llenos de literatura, viviesen una experiencia. Mondadori apoyó hasta el 2010. Tres años. Luego, con cambios en la cúpula, dejó de interesarles. Pero en esos tres años pasamos de 17 a espectadores a 200. Fue todo un auge. Era el evento de la noche literaria porteña.      

El primer jam se hizo en La Sede, en el barrio de Palermo. Esa noche todos salieron alucinados por el concepto.

¿Alguna anécdota que puedas compartir con nosotros? ¿El mejor momento? ¿El peor?

Mejores momentos tengo muchos, desde hacer un Jam en la FIL (Feria del Libro de Guadalajara) o en Kosmópolis, hasta la maratón en la cúpula del nuevo CCK de Buenos Aires, ese día sentí que fue como hacer un jam en el cielo. Otro increíble momento fue la salida del primer libro impreso con los textos de los primeros dos años. Otros momentos que te llenan de orgullo es cuando llegan notas de prensa de diferentes lugares del mundo, la más rara salió en Japón, en una revista de cultura con 4 páginas explicando el evento. Me encantaría que alguien me la pudiese traducir.   

El peor momento fue un jam de escritura en La Plata. Diluviaba como nunca antes. Cuando estaba por salir hacia La Plata, unos 80Km de mi casa, tenía una goma pinchada. Tardamos mucho bajo la lluvia en componerla junto con Manuel Embalse, el músico que iba a tocar en vivo. Cuando llegamos, muy tarde, y apenas a unos cien metros del estadio, por la cantidad de agua, había un pozo tan grande que se metió el auto adentro y volví a pinchar la llanta. Hubo menos de 15 personas y luego nos enteramos que una de las personas que se encargaba de la organización era el culpable de haber atacado la redacción de un diario independiente esa misma semana. 

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Adrián Haidukowski al teclado

¿Estás al corriente de otras iniciativas similares en el mundo? ¿Sigues de algún modo las actividades de la escritura en vivo en otras partes?

En el 2007 cuando me puse a investigar no encontré nada. Eso fue un click. De pronto había llegado a un punto donde todo era innovador porque no existía. Fue algo asombroso que nunca antes me había ocurrido y no creo que me vuelta a ocurrir. A partir de los años fueron apareciendo diferentes actividades de productores y gestores culturales activos que se comunicaban para preguntar por la experiencia. Así nació el Jam en México, en Venezuela, en Barcelona y en Colombia.  Hoy el Jam de México es el más activo con fechas en festivales de literatura y cine. Barcelona tuvo un resurgimiento muy fuerte gracias a Escritura en vivo. Para mí Barcelona debería ser el núcleo que pueda abrir puertas a otras lenguas de Europa. 

Soy asiduo del Slam poetry. Soy un pésimo orador, pero me encanta subir al escenario a recitar mi texto. Lucha libro lo conocí en Lima hace varios años, tuve la suerte de estar presente en uno de los primeros, gracias a mi otro trabajo (que me permite viajar mucho) y fue algo muy loco.       

Me consta que sigues nuestras actividades en la red. ¿Qué opinas de la actividad que hacemos desde Barcelona?

Es fascinante que haya gente que esté tan comprometida con este tipo de forma de crear. Además se ve que hubo un gran crecimiento en la calidad de producción, eso es esencial. Reconozco que me encantaría mudarme a Barcelona, al menos un año, para ayudar en lo que haga falta, para hacer crecer el evento aún más. Barcelona debería ser la puerta para generar producciones en otros países europeos. 

Barcelona debería ser la puerta para generar producciones en otros países europeos.

¿Cuántos eventos has organizado hasta el momento y en qué ámbitos?

Hace varios años que perdí la cuenta. Pero hubo más de 180 en todo el mundo. Una locura. Más de 300 escritores. Miles de páginas escritas en vivo. Hubo muy pequeños y muy grandes. En cada país que me tocó producir fue una experiencia diferente y cada autor hizo que el jam tuviese otro matiz. Hubo eventos en la calle y en librerías, en bares y en discotecas. Hubo jams a pura cumbia y otros con música muy fina. 

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Jam de Escritura en La noche de las Librerías (2016)

Hay muchas campañas de fomento de la lectura, pero nadie ‘fomenta la escritura’. ¿Crees que la escritura en vivo puede contribuir a que se escriba y se lea más?

En Argentina, post crisis 2001, hubo un auge de los talleres literarios. La gente había perdido mucho de lo material y, como en una especie de transferencia, se volcó al arte para tapar esos vacíos existenciales. Hubo también una gran proliferación de editoriales independientes con infinidad de autores. Yo diría que hay más escritores que lectores. Eso es un problema porque los escritores viven (entre otras cosas) de vender libros y, como se lee menos, las editoriales grandes, en vez de potenciar la promoción de la  literatura, se vuelcan a publicar más libros de mesita de luz. Con respecto a fomento, en este 2017 tenemos un proyecto junto a Lala Sosa para, justamente, fomentar la escritura y unificar a los que aman escribir. Y sí, creo que ya lo está haciendo. Después de muchos eventos se han acercado infinidad de personas que argumentan que el jam les quitó el miedo, tanto para escribir como para dar a leer lo que fue escrito.     

Después de muchos eventos se han acercado infinidad de personas que dicen que el jam les quitó el miedo, tanto para escribir como para dar a leer.

En Barcelona, las jams que organiza Escritura en Vivo están muy orientadas a la participación del público. En Argentina el enfoque parece un poco más restringido a profesionales o escritores que hayan publicado. ¿Es así?

Sí, en Argentina y México los que escriben son los autores. Cuando terminan los autores invitados, queda la computadora para que el que desee se pueda sentar y escribir. Hubo algunas fechas libres, pero reconozco que me gusta mucho más como salen los eventos cuando el autor invitado puede explayarse y mostrar su forma de hacer arte frente a sus lectores.

¿Qué crees que hace falta para escribir en vivo? ¿Y para una buena jam?

Para escribir en vivo, solo hace falta ganas de escribir y animarse a la lectura instantánea. 

Para hace una buena jam, creo que hace falta un productor hiper obsesivo que no deje ningún detalle al azar. Porque si se elige bien al DJ, a los ilustradores y los autores, no puede fallar.  

¿Qué sientes tú cuando improvisas al teclado?

Magia. Conexión con los lectores, con mis ideas, con las palabras. Es un momento placentero donde se mezclan nervios, ansiedad, concentración y deseo que escribir.

Es único, es hermoso. 

¿Tienes algún otro proyecto que te gustaría realizar en torno a la escritura en directo?

Me gustaría hacer en Argentina el Casino literario, pero sueño con conectarme a una pantalla y, sin teclas, proyectar el texto que voy pensando.